sábado, 27 de agosto de 2016

Dulce fruto de tu imaginación

Todavia no entiendo como hay gente que no cree en la magia. En la casualidad de un momento y un lugar minuciosamente planeados. En los errores reencontrados. Y en las ilusiones perdidas.

Todavia no entiendo cómo rocé la perfección en tus labios. Devorando cada sonrisa que me regalabas. Sorprendiéndome sin querer un poquito más. Nadie pensaba que fueras a hacer tantos Strikes teniendo una sola partida.

Todavia no entiendo cómo ni por qué. Desde la curiosidad por tu primera sonrisa al sabor de las últimas de despedida. Cada noche las estrellas brillaban más y volvia a sonar el verano en canciones olvidadas.

Sencillamente acepté tu invitación suicida. Me sobraron motivos para seguirte el juego. Me faltó fuerza para alejarme a tiempo. Acabé perdiendo a las cartas y ahogando a la razón en el Rhein. Sucumbimos al guión improvisado que al final nos enganchó.

Pero no hablemos de peliculas porque, como todo el mundo sabe, la realidad siempre desafia la ficción. Y pasito a pasito, con algún que otro accidentado tropiezo, conquistaste la escalera inaugurando peldaños sin explorar.

Y es lo que tiene el calor del verano... todos los hielos poco a poco se derriten. Y lo que parecia una firme fortaleza, se desmiga entre dulces lágrimas de recuerdos.

Soplaste con delicadeza mis complejos. Borraste con tu sonrisa el miedo de mis mapas. Y quedé pendiendo del hilo de tus manos cual marioneta en tu teatro.

Cada recuerdo emborrona mis ojos, regando mi sonrisa. Pero ni siquiera eso impedirá que siga inventando tu mirada en cada reflejo. Y que siga esperando cada dia tu sonrisa en sus suculentas versiones.

Empezó siendo un mes lluvioso. Pero se abrieron claros en cuanto llegó mi sol, dispuesto a embarcarme en una nube de la que debo (pero no quiero) bajar. No caeré suavemente, lo sé, la elegancia no es lo mio, pero al menos sé que mis rodillas no sufrirán al tocar el suelo.

No quiero salir de este maravilloso videojuego. Quisiera cumplir cada misión, necesito llegar al último nivel y ganar la partida al Destino. Sin embargo, es hora de apagar la luz. Dejando al dulce sueño sucumbir a las leyes del olvido. ¡Suerte que me duermo en un instante!

Y si piensas que no quiero seguir conociendo cada detalle y cada mania, cada virtud  y cada defecto.
Y si piensas que no le pido al Destino un poco de piedad con este juego.
Y si piensas que no sacaria fuerzas para soñar una vez más.
¿Sabes qué? Te equivocas.

Pero no quiero disolver estos 10 de 10 en estúpidas palabras y añoranzas, ni alimentarme de borrachas esperanzas. Porque soy consciente del pitido del árbitro al aterrizar.

Siento cada falta, cada gol que no existió, cada pase fallido y cada pérdida del balón. No soy de Primera División y lo sabes.

Infinitas gracias se quedan cortas para un tierno pedacito de cielo como tú. Nunca dejes de volar tan alto, por mucho que la purpurina pese y los años no perdonen. Si olvidas, olvida lo malo. Si recuerdas, quédate con lo mejor. Lo mejor del verano. Del tuyo y del mio.

Todo tiene un final. Nació sentenciado antes de echar a andar. Pero fueron unos pasos encantadores en un camino de ensueño. Danke schön! Alles wird gut sein! ;)

https://youtu.be/C03n4AAiL9w

"Gravity can't forget to pull me back to the ground again" - La Princesa de Purpurina,  del Reino de los Helados, despertará noch einmal...

Asustada y decidida

 La que duerme en tirantes en invierno para sentir el abrazo del edredón La que se ve las películas en tres actos porque se duerme La que se...