Y es que la vida son momentos. Uno tras otro se atropellan en un juego incesante de emociones y decisiones. Las responsables de que estés tú aqui y ahora. Leyendo estas palabras. ¿Por qué? ¿Qué te ha traido a este oasis, compañero? ¿Casualidad o causalidad? Ese minimo cambio que lo trastoca todo. Dos letras, una palabra, una mirada. Ese segundo que tiraste en un desliz. Ese minuto que perdiste en un tren. Ese paso que robaste al tiempo. No fue nada. Lo será todo.
Y no nos damos cuenta. De que suspiramos en sueños. Y nos ahogamos despiertos. Que soñamos en vida. Y dormimos muriendo. Que olvidamos sin querer. Y recordamos demasiado. Que no elegimos nada. Y decidimos todo.
Y es que la vida son momentos. Son recuerdos y proyectos. Son decisiones que arrancamos de nuestro diario de viaje. Son decisiones que prenderemos en nuestro viaje diario. Llamas que surgen y se esfuman. Cielos que arropan y acunan. Vientos que soplan divergentes. Corrientes que llegan y se quedan. Flores que mienten y hojas que sorprenden.
Fantasmas y videntes tiran los dados en nuestro acertijo personal buscando dirección y sentido hacia la casilla final. Y mientras tanto...Vivamos ¿no?