lunes, 25 de febrero de 2019

Tríada

Hasta los sueños duermen cuando la luna embruja. Cuando el sol se esconde en el pecho para robar el aire. 

Hasta el silencio grita cuando los ojos crepitan. Cuando la voz despierta y las palabras juegan.

Hasta el momento retumba cuando las miradas devoran. Cuando el latido cabalga prendiendo de sentido la llama.

Desde ayer. Brújula y mapa. Hasta mañana. Sonrisa y maleta. Hoy. Entrópica calada.

miércoles, 13 de febrero de 2019

Menos por menos, más

Otro día que arde al ocaso. Cenizas del ayer. Fuego del mañana.

Las últimas luces del atardecer besan mis ojos. Respiro, cierro los ojos y me dejo sentir. Una brisa perdida que suspira tu perfume. Un eco vencido que me habla de ti. Mis labios saborean tu nombre. Vislumbro marzo y abril.

Se deshacen mis legañas en el recuerdo. Un aliento nace de dos notas. En esta encrucijada de versos, tiembla un acorde si me tocas.

Silencio
que explota.
Piano.
Forte.

Juego, ganas. Fuego, ganas.

Un doble "echarse de menos" se traduce en un "quiero más". Y el producto de dos arritmias arranca ritmo al universo. Negando imposibles si (a)siento. Imaginando dulzura mirar.

Las primeras luces de la luna violan mis poros. Consiento el disparo para largo. Estrellas palpitando a mi vera. Prima la luz en un abrazo. Reflejos de cada noche en mi pupila. Silban mis ojos. Canta la vida.

Otro día que arde al ocaso. Cenizas del ayer. Fuego del mañana.





sábado, 2 de febrero de 2019

Qualität

¿Cuánto dura una explosión? ¿Cuánto se alarga un crescendo? ¿Cuánto se estira una sonrisa?

(No soy de cantidades, no sabría contar los días ni las horas. Pues no sé lo que duran. Así, desdibujo una disparatada descripción)

Sonrío perdidamente, y me pierdo en esa sonrisa. Y al perderme, gano, apuesto y sigo ganando. Son ganas que vuelan entre nubes, al son de sol mayor. Y nunca hubo tantos colores bailando en un pentagrama. Pintando palabras que no hacen justicia a una realidad mejor que ficticia. 

Encadeno versos. Sin rima. Encadeno besos. Sin medida. Encadenan dopamina mis ojos. Que cada mañana aseguran que solo es un sueño. Florece el latido y se duerme el viento. Cafés fantasmas indican el camino. Sentido febrero. Matará el frío.

Locura deslizada en cuatro cuerdas. Inspiración ahogada entre letras. Muda el matiz a menudo. Y enmudece la soledad en un acorde tartamudo. 

La síncopa comienza.

¿Cómo nace una explosión? ¿Cómo improvisa un crescendo? ¿Cómo arde una sonrisa?

viernes, 1 de febrero de 2019

Ritmo sin rima

Huracán.
Remolino.
Ni palabras, ni sentido.

Envidia de las uniones GAP. Tsunami de endorfinas.
Un diccionario vacío, un vector atrevido.
Sin pensarlo de entrada. Y paralizada en mil salidas.

La chispa desnuda el paraíso. Verso en verde. Callo en pleno grito. Y edulcora mi apuesta.
Adicta a la arritmia. Envuelta en galopes de locura. Despierta el sueño dormido en dulzura. Dedos dibujando queratina.
Siente.
Conecta.

Indefinición precisa.
Miro, me pierdo. Miro, me encuentra. Norte, Sur. Imantada a una brújula.
Este, Oeste. Adoro perderme.
Voló la ficha.
Arraigó la flecha.

Tormenta.
Latido.
Una mirada, mi sentido.

Asustada y decidida

 La que duerme en tirantes en invierno para sentir el abrazo del edredón La que se ve las películas en tres actos porque se duerme La que se...