Sé que me deshago en palabras. Que pierdo la voz antes que el tiempo. Y debería callarme más y complicarme un poco menos. Sé que me disuelvo en dulces cortesías y ácidos olvidos. Que duermo en vestigios de vértigos pasados. Sé que me ciegan los fantasmas futurizos. Que me quedo sin oxígeno al respirar aire puro.
Quiero tiempo. Tiempo y nada más. Detenerlo contigo. Parar el reloj a las 10.10h. Dibujarte una sonrisa. De las que suenan a cuento. De las que saben a tarta de queso.
Quiero tiempo. Tiempo y nada más. Desvestir el mundo a nuestro paso. Volar en alfombra y dejar huellas en el cielo. Bailar como piratas y navegar como niños.
Quiero tiempo. Tiempo y nada más. Reír, jugar y hablar. Quiero horas a tu vera. Pintar recuerdos en tus ojos. Quedarme con uno de tus clones. Quiero soñar en tus brazos y abrazar tus sueños.
Quiero tiempo. Tiempo y nada más. Quiero segundos y vislumbrar qué es lo primero.