lunes, 27 de marzo de 2017

Tempo primo

Sé que me deshago en palabras. Que pierdo la voz antes que el tiempo. Y debería callarme más y complicarme un poco menos. Sé que me disuelvo en dulces cortesías y ácidos olvidos. Que duermo en vestigios de vértigos pasados. Sé que me ciegan los fantasmas futurizos. Que me quedo sin oxígeno al respirar aire puro.

Quiero tiempo. Tiempo y nada más. Detenerlo contigo. Parar el reloj a las 10.10h. Dibujarte una sonrisa. De las que suenan a cuento. De las que saben a tarta de queso.

Quiero tiempo. Tiempo y nada más. Desvestir el mundo a nuestro paso. Volar en alfombra y dejar huellas en el cielo. Bailar como piratas y navegar como niños.

Quiero tiempo. Tiempo y nada más. Reír, jugar y hablar. Quiero horas a tu vera. Pintar recuerdos en tus ojos. Quedarme con uno de tus clones. Quiero soñar en tus brazos y abrazar tus sueños.

Quiero tiempo. Tiempo y nada más. Quiero segundos y vislumbrar qué es lo primero.

jueves, 16 de marzo de 2017

O bo camiño

Solo cuando sales, ves la magia que tienes dentro. Te pierdes si vas solo, te encuentras al compás de los tuyos. Y con pequeños soplos que dan vida al coracão, descubres la luz de tu más íntima homeostasis.

Es en momentos de locuras en furgoneta, de cenas interrumpidas y ensaladas César olvidadas en un frigorífico. Es en lugares antiguos pero nuevos, en medio del radón o de inexistentes coffee breaks. Es entre vinos, entre amigos, entre acentos. Es bajo el sol sin hacer nada porque "hacemos lo que queremos". Es entre pinchos de tortilla, cenas de gala y gaiteiros! Es entre "Despacito" y "Despacito". Es entre todos esos momentos que eres tú.

Dejando atrás roles y miedos. Lanzándote sin pensar por dónde saldrá mañana el sol o hasta cuándo bailará tu luna. Dejando atrás trenes perdidos y encontrando nuevos caminos. Lanzándote a presentar sin que te tiemble cada célula de tu cuerpo y cada átomo de tu voz.

Es en momentos como estos, que la rutina vuelve a recobrar el sentido. Pequeños RCPs que te dan aliento. Una inyección de Adrenalina en plena crisis anafiláctica y, a la vez, una dosis Midazolam para aliviar las crisis. Fin de temblores y discinesias para volver a ser un niño. En el 'lado oscuro' se prende tu bombilla, aunque de ideas locas se trate.

Preguntas incesantes y ponentes que no acaban. Empanadas. Mesas redondas en un horario cuadriculado. Empanadas. Camisas confundidas y risas compartidas. Más empanadas. Aventuras y anécdotas hasta el final. Empanadas. Vergüenzas vacías, copas llenas. Empanadas. Conversaciones y experiencias que son maná en tu desierto particular.

A la caza de magdalenas de chocolate.
En busca del sol. ¿Quién quiere ganar Tablets, Manuales o Becas? Amig@s, música y risas, ¿para qué más?

¡Gracias CIMQ17! ¡Gracias Santiago de Compostela! :)

viernes, 10 de marzo de 2017

Ni purpurina ni pitufos

La ira, hija del dolor. Que bien sabe la gente que cuando se desgarra el orgullo, quema el alma. Señor de las mil palabras. Las pasadas, deshechas como hielo en mis mejillas. Las presentes, asesinas como manzana de Blancanieves. Pero mis dientes no muerden el veneno de tus labios. Ya no tragaban más fraudulenta purpurina. Y hoy cada silencio pincha tu aliento hiriendo tus yugulares suavemente...

Por donde nadan rencores cobardes inauditos. Se van pudriendo tus latidos cada noche sin tu luna. Va sonando la verdad de tu esencia esclava del honor. Van ganando tus insensatos instintos de animal depredador. Sustituyendo oxígeno por venganza incoherente. Dolor que levantas con tu furia delirante. No te cansas de morder. Aunque te arranques tus propias carnes inhumanas. Aunque devores la poquita luz que emanaba de ti. Aunque robes vidas y vivas de mentiras ponzoñosas.

Tus manos yacerán frías, títeres en el teclado. Delante una pantalla azul con el rol de guardaespaldas. La ira, hija del dolor, asumió el timón sin rumbo. Fantasma en todos los sentidos. No hay control. Sí hay temor. Miedo a aceptar que perdiste. Miedo a olvidar y que te olviden. Ya ves que no siempre hay partido de vuelta, ni se remontan tantos goles.

Miedo que duele, dolor que aterra. Bucea en tus rabiosas paranoias...¿tú quién eres?

sábado, 4 de marzo de 2017

No lo sé, dímelo tú

Y ahora solo quedan los recuerdos. Fotogramas borrosos de una vida en blanco y negro. Morgoneos y manías que perdían el color. Palabras amarillas que se perdieron por el camino. Pasos ahogados que se olvidaron de seguir.

Recuerdo cuando me llevabas de la mano al parque. Las mil veces que me preguntabas cómo iban los estudios (Últimamente hasta en verano...). Recuerdo cuando las notas del piano humedecieron tus ojos medio ausentes. Las mil veces que tenías prisa por marchar. Recuerdo cuando te llevé en coche y me animaste a seguir cantando, te gustaba. Las mil veces que nombraste dónde estaba tu "auto". Recuerdo tus refranes, tus dichos y consejos. Las mil veces que sacabas papeles y hacías cuentas incansable. Recuerdo tus olvidos y nunca olvidaré tus besos. Las mil veces que podría haberte más minutos contigo. Recuerdo tus bromas y tus sonrisas. Las mil veces que tu astucia aparecía "No lo sé, dímelo tú". Recuerdo la fe en tu voz esperanzada: "a ver cuándo eres médica ya y nos curas a todos". Tantas veces que te vi, pero que siempre tornan cortas cuando amanece el fin.

Y aunque a tus labios cada vez les costaba más encontrar mi nombre, tu mirada seguía teniendo un brillo especial al verme. Y aunque deba ser una despedida, te prometo no decir adiós mientras en mi interior viva tu sangre. Y aunque tú pudieras llegar a olvidarme, yo te tendré siempre presente.

Te quise, te quiero y te querré.

Asustada y decidida

 La que duerme en tirantes en invierno para sentir el abrazo del edredón La que se ve las películas en tres actos porque se duerme La que se...