No. No quiero que seas perfecto. No quiero que seas infalible. Ni superman ni mayordomo. Ni modelo ni premio Nobel.
Quiero que seas tú. Porque me encanta hacer tambalear tus opiniones con mis palabrería. Me encanta hacer temblar tu seguridad con mis juegos. Porque me encanta complementarte en cada latido de nuestras voces. Me encanta enseñarte algo nuevo entre miradas. Porque me encanta ayudarte (im)pacientemente y picarte con mi cariñosa ironía. Porque me encantas tú. Así. Enterito.
Y no quiero ser una rutina infructífera. Quiero darte fuego mientras dure la llama. Quiero inspirarte si te falta el aliento. Y empujarte contra tus miedos y pararte antes de que te pierdas. Quiero que nos perdamos juntos. Quiero ganarte la partida igual que hiciste tú en mi torneo. Quiero aprender de ti. Quiero que evolucionemos juntos y vayamos pasando de nivel. Quiero que soñemos la misma luna. Quiero que nos estrellemos juntos en el firmamento. Que caigamos a la vez y nos levantemos de la mano disimulando ante las flores más cotillas. Quiero que corrijas mis pasos en arenas movidizas. Quiero ponerte mis gafas rosas y emborracharte de ilusiones. Quiero sorprenderte por la mañana y que me sorprendas de noche. Quiero despertarme con tu sonrisa. Quiero ser la que pinta la curva de la felicidad en tu camino. Quiero ser tu eterno verano. Quiero ser el arco iris bajo la imprevisible lluvia. Quiero ser el tesoro pirata que te cambió el rumbo de tus velas. Quiero ser la vida que te regaló el destino.
A cambio solo te pido una cosa. Quiero. Que. Seas. Feliz.
https://youtu.be/p-Az7G7X84A
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