Y ahora solo quedan los recuerdos. Fotogramas borrosos de una vida en blanco y negro. Morgoneos y manías que perdían el color. Palabras amarillas que se perdieron por el camino. Pasos ahogados que se olvidaron de seguir.
Recuerdo cuando me llevabas de la mano al parque. Las mil veces que me preguntabas cómo iban los estudios (Últimamente hasta en verano...). Recuerdo cuando las notas del piano humedecieron tus ojos medio ausentes. Las mil veces que tenías prisa por marchar. Recuerdo cuando te llevé en coche y me animaste a seguir cantando, te gustaba. Las mil veces que nombraste dónde estaba tu "auto". Recuerdo tus refranes, tus dichos y consejos. Las mil veces que sacabas papeles y hacías cuentas incansable. Recuerdo tus olvidos y nunca olvidaré tus besos. Las mil veces que podría haberte más minutos contigo. Recuerdo tus bromas y tus sonrisas. Las mil veces que tu astucia aparecía "No lo sé, dímelo tú". Recuerdo la fe en tu voz esperanzada: "a ver cuándo eres médica ya y nos curas a todos". Tantas veces que te vi, pero que siempre tornan cortas cuando amanece el fin.
Y aunque a tus labios cada vez les costaba más encontrar mi nombre, tu mirada seguía teniendo un brillo especial al verme. Y aunque deba ser una despedida, te prometo no decir adiós mientras en mi interior viva tu sangre. Y aunque tú pudieras llegar a olvidarme, yo te tendré siempre presente.
Te quise, te quiero y te querré.
Que bonito te ha quedado
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