El sol va enmudeciendo. La piel palidece en una batalla de sombras. Solo quedan valientes en los árboles casi desnudos. Un tapiz de hojas va cubriendo los últimos suspiros del verano. Antítesis del cielo en el suelo.
Almas heladas en un camino inexorable a la oscuridad. Prefacio de un invierno incierto. Anticuerpos fríos en busca de unos segundos de luz. Vientos del norte que despistan tu paz.
Zombies de miedos apuñalados por la espalda. Sopa de palabras que intenta calentar la fe. Constantes hibernadas bajo la manta. Meses de iglú y café. Esa calma, hermana de la tempestad.
Locura estoica respirando vida. Palabras congeladas en una tormenta de racionalidad. Aire que quema. Reflejos que seguirán en guardia aunque llueva. Frío que arderá en mis dedos. Sonrisas que derretirán el hielo.
Que en tu mano está el reloj, no dejes que te asuste el tiempo...
No hay comentarios:
Publicar un comentario