viernes, 24 de noviembre de 2017

Escotomas

Arde la memoria. Consumismo de recuerdos. Silencio que oscurece en un invierno depredador.

Hablo y muerdo la vida.
Callo y vivo perdida.

Palabras que ahogan. Se anudan las emociones en la garganta. Un alma tirita vestida de indiferencia. Tiemblan los zapatos hundidos en un quizás.

Estallan las nubes en un concierto transparente. Ojos sin sabor que rehuyen miradas. Sello en rojo. Escotoma en el corazón.

Riesgos devorados en un salto sin red. Dados que empujan a la casilla de partida. Espiral angulada sin compás.

Enmudecen los pasos en un inseguro vaivén. Infartando las huellas en el camino. Deshidratando cada duda del ayer.

Duele la córnea al volver a ver. Quema el intersticio reprimido por no saber. Se atrofió la fuerza de querer.

Hablo y muerdo la vida.
Callo y vivo perdida.

Callaré y seguiré en pie.
Hablaré y el olvido decidirá después.


viernes, 17 de noviembre de 2017

Calderón en tu mirada

Me disfrazaré de madrugada cuando se rompa el cielo.
Cantaré a la luna cuando se quiebre mi voz.
Bailaré las olas cuando la orilla nade lejos.
Y alumbraré el silencio cuando duerma la razón.

Seré el momento.
El despegar de una puesta de sol.
La nieve que adormece al tocar tu piel.
Sonrisa en un vagón vagabundo.

Seré el primer segundo.
El renacer de las farolas al morir el día.
La palabra que calla un beso improvisado.
Secretos de escenario y autor.

Seré el lugar.
Donde fuimos y seremos sombras.
El juego de unos ojos enamorados.
De esmeraldas perlas que escapan.

Seré el cielo.
Colores ahogados en invierno.
Calderón en tu mirada.
Y un crescendo si me agarras.

Seré marea.
Fiel al acantilado del tiempo.
Olas de caricias dulces y saladas
Soplando la más firme roca en arena.

Seré viento.
Latiendo en tus mejillas a lo lejos.
Fugaz sonata en vida
Amalgama de olores del recuerdo.

Seré tormenta.
Truenos sangrientos de dolor.
Mojando acordes en tus dedos.
Abrazo de nube de algodón.

Me disfrazaré de recuerdos cuando llueva el corazón.
Cantaré al sol cuando se duerma la luna.
Bailaré tus labios cuando muerda la locura.
Y alumbraré el verso cuando muera el reloj.







lunes, 6 de noviembre de 2017

SOY (Síndrome Ontológico del Yo)

Soy la que ha viajado en mil trenes. La que jamás apuntaba su flecha hacia un mismo rincón. Y ahora ha fijado su norte en el sur. Soy la que ha vivido en flores y edenes. La que se ha consumido en sus propios infiernos. Soy la que odia el frío cuando muerde hasta el alma. La que vuela con el viento pero nunca sabe dejarse llevar.

Soy la niña que siempre sueña y nunca recuerda el qué. La torpeza cuando se viste de tacón. La prudencia cuando la desnuda la razón. El miedo ardiendo en las mejillas. Soy la que no para de correr intentando huir de sus huellas. Y la que, al final, el reloj alcanza sin querer.

Soy la pieza que cambia de forma buscando encajar. La que pulsa teclas cuando no sabe hablar. Soy la que se retuerce en metáforas. El ansia cabalgando en libertad. Soy una brújula perdida en las nubes. La cuerda que, añorando el pizzicato de tus dedos, se ha vuelto loca.

Soy hormonodependiente cuando mi yo irracional se vuelve autónomo. Una anémona fuera del coral. Soy una sombra iluminada en un oasis cristalino. Un lado turbo maquillado de paz. Puro caos en mi oscuridad.

Vivo respirando ilusiones cuando buceo en el fondo de mis pensamientos. Y el oxígeno parece dar señal de alarma.

Guardo un volcán bajo mi resquebrajada escarcha. Y aunque mi piel sea nieve, el color late dentro.

Soy un bosque de fuegos artificiales con clave de entrada. Un murmullo eléctrico que canta en el cielo.

Soplos

Hojas al viento.
Nubes ardiendo en el atardecer
Universo infinito en tus dedos.

Prometí el silencio, pero mi alma grita.

Hoy ya no hay ejército de excusas que valga. Ya no hay miedos agarrándote por la espalda. Ya no hay pieles de inseguridad.

Hoy el viento levanta los muros. Ya no hay risas congeladas en un vagón. Ya no hay planetas que no podamos conquistar.

Hoy ya no hay versos olvidados en un andén. Ya no hay miradas que engañen. Ya no hay latidos robados sin razón.

Hoy el viento tirita la vida. Bailan olores entre los árboles. Que tiemblen los temores y vuelen los sueños.

Hoy dibujé en tu piel cada poro.
Hoy quemé una cuerda más.
Hoy renací en la religión de tus ojos.

Hoy hice del tiempo mi aliado.
Hoy soplé la tormenta de mi cama.
Hoy disfracé al frío en mi verano.

Hojas al viento.
Hoy suena el sol.

viernes, 3 de noviembre de 2017

Con otros ojos

Si vieras lo que ve el resto. Si dejaras de restarte fallos, y empezaras a sumarte verdades. Te darías cuenta de que eres el producto de tus valores por tus actos. Una proporción que vale oro.

Si vieras lo que ven en ti. Si pudiera mostrarte cómo exponencias las bases que te rodean. Que muchas veces el sol no es consciente de dónde nace la luz. Y se cree que la luna brilla sola.

Si vieras lo que eres (y puedes llegar a ser) para este mundo. Un mago en potencia: un faciendum mágico. Si pudiera inventar las palabras correctas. Si me dejaras analizar tu fenotipo y bucear hasta tu genotipo. Si me creyeras cuando te digo que no hay mejor cóctel de pares de bases.

Si vieras lo que vemos en ti. En tu sonrisa. Si vieras la estabilidad de tus enlaces. Cómo riman tus proteínas. Que hasta los gases nobles tienen derecho a tener miedo. Que los electrones saltan. Vienen y van. Que todos los elementos tienen propiedades escondidas. Y es imposible conocer a la vez, posición y velocidad.

Si vieras cómo te puedo ver. Volarían tus dudas. Te inundaría la calma. Que toda insulina necesita su glucagón. Que la sístole no es nada sin su diástole. Que la actina tiene sentido con la miosina. Que el glutamato se complementa con el GABA.

Si vieras que todos tenemos un lado oscuro. Que sólo tiene que venir alguien a encender el interruptor.

Si vieras que sin necesidad de derivadas puedes transformar los menos en más. Las debilidades en fortalezas. Las amenazas en oportunidades.

Si vieras que las corrientes marinas son sabias. Que el viento siembra versos de color.

Si vieras cuánto pueden brillar tus pupilas. Que no importa el destino si no estás solo en el camino.

Si vieras tu alma.
Como yo la puedo ver.
Si algún día,
te descubres,
como estrella ante el espejo.
Si contemplas todo tu ser.
Si consigo que llegue ese día, comprenderás,
que solo soy tu reflejo.
Nada más.

jueves, 2 de noviembre de 2017

Time of my life

El tiempo es pura ilusión. Una cláusula preconcebida de un contrato sin firmar. Una condición de nuestra procrastinación existencial. Un pasado sesgado que desata más planes. Un futuro incierto por conquistar.

Que hoy crece sobre ayer. Embebiendo de color un presente. Latiendo en calma hacia un mañana. Con la paleta en mi regazo y el pincel entre mis dedos. Reinvento el tiempo en mis manos. Pongo recuerdos en mis cimientos. Lecciones en cemento. Y cada peld-año va dibujando mi ser.

Que me equivoqué mil veces y me quedan mil fallos más por aprender. Que los rasguños transformaron el reflejo de mi lienzo. Sé que no podré borrar el trazo. Y que el cuadro no será perfecto. Pero será mi cuadro.

Que no suena tan mal ir a contratiempo.
Que un instante nunca fue métrico.
Y las gotas pueden rimar con dos cuerpos.

Que hacer sonreír es mi vicio favorito.
Que yo marco la tendencia de mi vida.
Que la niebla es el preámbulo del amanecer.

Que el verde se enciende en vivo.
Que libraré batallas por sonrisas.
Que perderse en los colores cambia el pulso.

Que mi reloj de arena lo robó el mar.
Que un minuto es más que sesenta segundos.
Que hoy nuestro cóctel lleva azúcar y sal.

Asustada y decidida

 La que duerme en tirantes en invierno para sentir el abrazo del edredón La que se ve las películas en tres actos porque se duerme La que se...