Arde la memoria. Consumismo de recuerdos. Silencio que oscurece en un invierno depredador.
Hablo y muerdo la vida.
Callo y vivo perdida.
Palabras que ahogan. Se anudan las emociones en la garganta. Un alma tirita vestida de indiferencia. Tiemblan los zapatos hundidos en un quizás.
Estallan las nubes en un concierto transparente. Ojos sin sabor que rehuyen miradas. Sello en rojo. Escotoma en el corazón.
Riesgos devorados en un salto sin red. Dados que empujan a la casilla de partida. Espiral angulada sin compás.
Enmudecen los pasos en un inseguro vaivén. Infartando las huellas en el camino. Deshidratando cada duda del ayer.
Duele la córnea al volver a ver. Quema el intersticio reprimido por no saber. Se atrofió la fuerza de querer.
Hablo y muerdo la vida.
Callo y vivo perdida.
Callaré y seguiré en pie.
Hablaré y el olvido decidirá después.
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