martes, 27 de marzo de 2018
Deslucido
lunes, 26 de marzo de 2018
Stop
Por favor, PARA. No te escapes de mi mano. No cedas al reloj. No huyas como haces siempre.
Solo te pido una tregua perenne. Un impás entre tus dedos. Un aliento sin letra pequeña.
Te vas.
Viento. Reviento.
Que no quiero más miradas perdidas, de las que no queda registro en un buzón. Ni más voces sin leer, ni más ojos sin cobertura. No quiero más días en una segunda pestaña. No más ventanas miedosas sin abrir. Ni más momentos congelados por un egocéntrico "beep".
Que no quiero que pese más un click que el paso plomizo del vecino. Que no quiero que nuestro cuello se queje si no es por versos indefinidos de besos. Que me niego a que la única luz que nos siga sea puramente artificial.
Que no quiero que se deshagan mis falanges aguardando un desenlace. Que no quiero más sonrisas arrancadas por un puñado de leds. Que me niego a que la virtud virtual vuele por encima del vientre del valor.
Que no quiero más mitades silenciadas. Ni más trifulcas que no ardan en la cama. No más hormonas digitales. Ni abrazos inconexos.
Que no quiero más cronómetro que el propio tempo. No más normas tiranas. Ni más prejuicios sellados en la espalda.
No más conciertos de lamentos por adorar un escudo que devora nuestro momento...
martes, 20 de marzo de 2018
(S)Elecciones
Elegir entre fluir o parar a respirar... ¿cómo detener el agua? ¿Cómo silenciar la lluvia? ¿Cómo hibernar de nuevo?
Si pudiera atropellar el viento
Si pudiera congelar el tiempo
En un segundo de horas
Se deshiela el rubor del invierno
Si consiguiera no fallar
Si el silencio no ocupara ese lugar
Se reinventa el dulce torbellino
En un barullo de incierta paz
Elegir entre bucear o aferrarse a la orilla en pleamar... ¿Cómo dormir los ojos? ¿Cómo vendar el pulso? ¿Cómo retornar al canal?
Elegir al fin y al cabo.
Escoger la verdad.
Escoger sin reparo.
Elegir...
entre bucear o respirar...
jueves, 15 de marzo de 2018
Rozando
Suena cómico el río. Agasajos de un torrente. Fluye indeciso el destino. En mis manos. Se desatan mis dedos insensatos. Mis pasos y el silencio. Forzado el sello en mis labios.
Se enredan las ideas. A trompicones se despierta el alma. Ya late lejos. El eco impacta. Nada se entiende. En lontananza. No hay vientos de prudencia. El alfil se mueve.
De repente... de la chistera brotan mariposas. No palomas. En la cuerda camina el reflejo de ese beso. A lo que se enfrente. Al borde de una antigua incertidumbre. A la merced de una joven certeza.
Dos gotas traviesas pierden el sentido. Chocan tus ojos y los míos. Desliz premeditado de un segundo. Tercer asalto. ¿Dónde durmió el frío?
Palabras disfrazadas. Versos que no cuento. Curioso el acento con el que me paras. Con el que tiembla un imperfecto traqueteo. Con el que sumas sin quererlo.
Incierto mar. Alegre aleteo.
Tiempo.
domingo, 11 de marzo de 2018
Afourtunada
Afortunada. Sí, creo que no hay palabra con la que más me identifique. Y es ahora cuando me doy cuenta.
Ahora que mi mundo se ha tornado maleable con la punta del zapato. Ahora que las curvas dominan mi escenario. Ahora que las nubes son ligeras a su paso.
En una sinfonía de sonrisas. Entre los versos más humildes que me regaló la vida. Entre dos alas que desnudan el firmamento con templanza.
Afortunada. Capitana a la deriva. Fabulosa tormenta que al final ilumina. Altos pálpitos por definir. Costuras de quien fui, bordaduras de hoy, tejiendo el sentido del mañana. Ruleta trucada. Gracias que se quedan cortas.
Ahora que cada pulso se convierte en melodía. Ahora que sueña el sol con conquistar a la luna. Ahora que paro, respiro y pienso. Mi rastro en el barro, mi ritmo hecho cuento, mi barroco lamento. Todo. Un invento.
Ahora que me planto, planteo y planeo. Que río, lloro y entiendo. Que desterré el quiebro. Que agitación y paz conviven en un mismo compás. Simple y complejo. Superficial y profundo. El grial.
Ahora me tiño de sabios errores. Quemo filtros y miedos. Coloreo sorpresas, revuelvo perspectivas y bailo el silencio.
Ahora. Afortunada. Agradecida. Viva.
Asustada y decidida
La que duerme en tirantes en invierno para sentir el abrazo del edredón La que se ve las películas en tres actos porque se duerme La que se...
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Y creo que nunca aprenderé a hacer las cosas bien. Que cambiaré de opinión una y mil veces. Que erraré constantemente y acabaré orbitando er...
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Duele decirlo, pero no negaré que me faltarán tus "buenos días principesa" mientras desayuno. Me faltarán tus tempranas ...
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Como esa calma que envuelve a la tempestad. Como esa risa que renace en pleno llanto. Como ese escalofrío que arde al compás. Como ese su...