Nunca confesaré mis miedos porque los quiero muertos.
Nunca confesaré mis dudas porque quiero marginarlas hasta desaparecer.
Nunca confesaré mis significados camuflados en versos.
Nunca confesaré las debilidades de mi piel.
Cuatro premisas dormidas. En armónica lucha con cuatro tentadores objetivos.
Quiero dinamitar tus miedos con besos y tiempo.
Quiero soplar tus dudas cuando me sientas lejos.
Quiero entender la homeostasis de tu ser. Y que seas, conmigo.
Quiero reforzar tus pasos, hacerte volar fuerte, libre y alto.
Y así disfrazan el silencio los dos bandos de azul y amarillo. Y así vive la guerra de otoño cuando muere agosto.
Delicadeza en proa, paz en popa.
Que aún moja el hechizo.
Que aún queda océano.
No hay comentarios:
Publicar un comentario