miércoles, 21 de febrero de 2018

A base de tropiezos

Y cuando te rodeas de miedos, te quedas sola. Te agarran por detrás. Te recuerdan que estás hecha de moléculas de errores. Repasan tus pasos y cuestionan tu camino. Pero esos trazos son imborrables y ya forman parte de ti.

Lo que hice y lo que dejé de hacer. Huellas cavilando si acertaron. Cimientos imperfectos que, pese a las grietas, te hacen crecer. Traspiés y caigo. Caigo y me levanto. Ojos brillantes, luz en decrescendo.

Sinfonía de fallos. Vaivenes de relativos menores. Amalgamas eclécticas. Rubateando en ocasiones. Tinta de cabeza y corazón.

Cuadro de tachones que definen mi ser. Perfectas imperfecciones que me soplaron hasta aquí. Hoy. Ahora. Causa casual sacudiendo nuestro presente. Pintando escalones hacia una nueva actualización de esta cadena de cruces candentes.

Apoyada en mis errores, voy creciendo cada vez...

martes, 20 de febrero de 2018

Reforzando posiciones

Hoy he descubierto un trocito más de mí. Uno de los que definitivamente he perdido. Hoy he aprendido. Hoy he sufrido. Hoy superé al destino.

Que hay muchas casualidades que bendigo. Y otras que repatean mis adentros. Pero hoy la certeza golpeó en esos ojos. Oscuros. Tóxicos.

Hoy descubrí que soy más fuerte de lo que escriben mis dudas. Que puedo cambiar de plano si mi mundo colapsa en un pixel. Hoy aprendí que los errores no son veneno en mis venas, sino tacones sobre los que realzar mi vuelo aún más alto.

Que hay historias para el recuerdo y puñales aún vivos. Que tus guiños no maquillan dardos de un preverano. Que jamás volverá a alienarme tu prepotencia porque crecí más que tú.

Hoy. Oscar a la somatización. Hoy. Goya a mi corazón. Hoy. Gano aún más al perderte.

Adiós.

jueves, 15 de febrero de 2018

Prima

Primera versión de una primavera ciega. Primera verdad que de cerca brilla. Y aunque lejos quede el rubor del agosto, ya despiertan valientes rayos sabrosos.

Primer segundo dilatado a un tiempo. Llega un aire latiendo esperanza. Se cubre el cielo de un mar de sueños. El silencio suena dulce en esta tarde de invierno.

Primer paso y primer aliento. Vibra el tempo y bailan los labios. Ojos abiertos imaginando. Cada luz, un tesoro. Cada viaje, un regalo.

Primer anclaje firme a los cimientos. Primera ola de cationes remendando los destrozos. Arden cenizas quemadas. Ligadura de besos. Poros en calma.

La calle huele a vida.
Primera vida.
Prima la vida.

lunes, 12 de febrero de 2018

Ahogada

Me ahogo. Inspiro y no consigo respirar. Me ahogo. Se cierne sobre mí un vértigo que me aprisiona. Me ahogo. Un ladrillo pesa en mi pecho. Me atraganto con el tic tac del reloj.

Me falta el aire. Retumban latidos en todo mi cuerpo. Cada molécula da mil vueltas. Pierdo contacto con mi galaxia y navego. Me pierdo. Saturada en todos los sentidos. Y sin saborear oxígeno.

Me ahogo. Cierro todo. Nada desconecta. Me encierro y resoplo. Ya pasará. Y sigue. Entrecortada. Cortada entre desaliento.
Me ahogo. No se ve. No se escucha. Nada. Invisible. Como el aire que no llena mis pulmones. Me ahogo en mi propia mente.

Es lo que es. Quien lo probó lo sabe.

sábado, 10 de febrero de 2018

Microrrelato

Aquel portazo dejó aturdidos los recuerdos. Jamás pensó que hubiera tantos detalles escondidos. Tantas palabras preparadas en la recámara. Y tantos pasos premeditados en aquel dulce vals.

Su piel se estremeció al revivir aquellos rayos de sol. Un verano causal disfrazado de casualidad. Sueños diurnos tan tangibles como el fuego. Distancias rebajadas sin temor.

Aquella flor iba alzando su vuelo. Y el terremoto atravesaba sus dos cuerpos cada vez. Sus miradas ardían. Mil sabores coloreaban las horas. El viento soplaba aún muy lejos.

Fueron dos perseidas entrelazadas en un vértice de paz. Dos sombras. Un escenario mágico. Dos luciérnagas. Baile celestial.

Aquella última luna agridulce escribió un punto para coger aire.

¿Punto y final?

Puntos suspensivos....

Punto y aparte.

La saga seguía. La ruleta revolvía la nostalgia. Rutinas separadas. Indescriptible. Invisible aquel hilo zurcido entre sus almas. Dos nodos rimando sin saber qué. Sin saber cómo, ni por qué.

Y aquella luna cambió mil veces de traje hasta arroparlos otra noche en simbiosis. Que él curaba su invierno. Que ella revivía su verano. Y un paso más al borde de la incertidumbre. Que él silenció sus pensamientos. Que ella despertó su sonrisa. Memorias de miedo. Melodías y los meses que sucedieron.

La puerta se había cerrado de golpe. Deseaba que sus brazos anudaran su cintura. Que su aliento desordenara su pelo. Deseaba que las cosquillas fueran su filosofía. Creando un nuevo mundo. Deseaba encender su vida cada mañana. Que ahora estuviera ahí su espalda.

Deseó. Con todas sus fuerzas. Y se giró. Allí estaban esos ojos donde quería ahogarse cada día y cada noche. Mirándola...en la fotografía.

martes, 6 de febrero de 2018

Out

Infierno. De esos que arrancan hasta la última gota de tu ser. De esos que atrancan la puerta y te aprisionan contra la pared.

Invierno. De esos que te nublan cada vértice que un día estuvo en pie. De esos que congelan el terror en unos ojos que ya no ven.

Se avergüenzan mis alas. Trizas de un ayer. De un quién soy sin respuesta. Añicos que se vencen contra la mesa. Las palabras más ácidas. Reflujo odiado. Pieza desencajada. Anoxia de espanto. Fluye el reverso que nadie ve. Que yo tampoco quiero ver. Que yo tampoco quiero ser.

Crujiendo en cada segundo que pierdo la batalla. Huyo de quién no soy, y me acabo tropezando con un montaje amargo. Un monstruo que nace en mi cabeza. Y me muerde el corazón. Un fantasma que siempre seré yo. Invisible. Odioso. Patético.

Un juego de sombras baila en un 4.33 en bucle. No se escuchan atisbos de un mañana. No hay renacuajos ni larvas. Son sedientas las arañas que ahora viven en mí. Y un quién soy me acorrala y olvido lo que viví.

Infierno. De esos que enfrían el alma y machacan el tambor.

Invierno. De esos que queman los huesos hasta desenterrar tu rendición.

Asustada y decidida

 La que duerme en tirantes en invierno para sentir el abrazo del edredón La que se ve las películas en tres actos porque se duerme La que se...