Y cuando te rodeas de miedos, te quedas sola. Te agarran por detrás. Te recuerdan que estás hecha de moléculas de errores. Repasan tus pasos y cuestionan tu camino. Pero esos trazos son imborrables y ya forman parte de ti.
Lo que hice y lo que dejé de hacer. Huellas cavilando si acertaron. Cimientos imperfectos que, pese a las grietas, te hacen crecer. Traspiés y caigo. Caigo y me levanto. Ojos brillantes, luz en decrescendo.
Sinfonía de fallos. Vaivenes de relativos menores. Amalgamas eclécticas. Rubateando en ocasiones. Tinta de cabeza y corazón.
Cuadro de tachones que definen mi ser. Perfectas imperfecciones que me soplaron hasta aquí. Hoy. Ahora. Causa casual sacudiendo nuestro presente. Pintando escalones hacia una nueva actualización de esta cadena de cruces candentes.
Apoyada en mis errores, voy creciendo cada vez...
No hay comentarios:
Publicar un comentario