Primera versión de una primavera ciega. Primera verdad que de cerca brilla. Y aunque lejos quede el rubor del agosto, ya despiertan valientes rayos sabrosos.
Primer segundo dilatado a un tiempo. Llega un aire latiendo esperanza. Se cubre el cielo de un mar de sueños. El silencio suena dulce en esta tarde de invierno.
Primer paso y primer aliento. Vibra el tempo y bailan los labios. Ojos abiertos imaginando. Cada luz, un tesoro. Cada viaje, un regalo.
Primer anclaje firme a los cimientos. Primera ola de cationes remendando los destrozos. Arden cenizas quemadas. Ligadura de besos. Poros en calma.
La calle huele a vida.
Primera vida.
Prima la vida.
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