sábado, 30 de septiembre de 2017

Sudokus de miradas

Te miro. Te miro y me sonríes. Te miro a ti. Me veo a mí trazada en tus pupilas. Midriasis. Taquicardia. Risorio. Rubor.

Cierro los ojos. Concentrándome en fijar en mis sinapsis tu iris peculiar. Nada brilla más en mi retina. Temo desgastarlo cada vez que te recuerdo.

En mi museo de memorias me pierdo en tus vitrinas. Salas llenas de color. Rojo. Blanco. Azul. Morado. Ventanales de vida. Manantiales de luz que nunca se agotan. Banda sonora a un tierno compás. Sonrisas en clave de sol.

Te miro. Dentro de mí. Y fuera. Confundiendo mis apuntes en tus fotos. Sonriendo en significantes con nuestro significado. Palabras con vida propia. Sintagmas con nueva función.

Te miro. Sin razón. Sin raciocinio ni motivo. En mis manos pinto las tuyas. En mis eses esfumo mis miedos. Ahogando mi boca que añora. Pero hay miradas que hablan.

Y mis ojos, si te miran, no callan.

martes, 26 de septiembre de 2017

Volare

Me diste alas. Aunque no sabía volar, me diste alas. Y no te niego que el miedo me rozaba la espalda y arropaba mis noches. Miedo a volar. Pero me invitaste a saltar...

...a dejarme llevar...

Me invitaste a embarcar en mil suspiros incandescentes. A soltar las velas sin amarrarme al timón. Me invitaste a vivir leyendas incendiadas de pasión. A sonreír hasta en sueños. Mil corrientes de esmeralda.

Me invitaste a cambiar el rumbo de la inercia. Y por inercia rotaba en tu lumbre. Me invitaste a deshojar vientos (y) temporales. A besar con fuego a la ventisca. Mar de horizontes en proa.

Me invitaste a bailar paisajes y fotones. A sentir el hechizo sin sentido(s). Me invitaste una madrugada a tus estrellas. A enamorarme fugazmente del cielo.

Me invitaste a rugir en calma. A lamer la plenitud de la vida. Tu vida. Mi vida. Me invitaste a revolver a tientas la cama. A mimar con esmero el alma. Mi alma. Tu alma.

Me das alas...
...aunque no sé volar.

Me das alas...
...y me invitas a soñar...

martes, 19 de septiembre de 2017

Perlas de cristal


Ni tú. Ni yo. Y si no fuéramos ni tú ni yo. Ni este momento. Ni este lugar. Que no fueran más de las doce. Que no hubiera agujas en nuestro reloj. Que pasara lo que no ocurre. Que ocurra lo que no sucede. Que suceda lo que tenga que pasar.

Pasajero, no sueltes mis caderas. Ponte mi cintura, que vamos a despegar.

Imagínate por un momento que no hubiera reglas. Que todo se enderezara en una curva de felicidad. Que respirara un latido. Que pintara el cielo con azúcar y sal. Imagina la inexistencia de ser un verso en el firmamento. Rima sin color. Pedacitos de cristal. 

Quizá el insomnio se pelearía por tus sueños. Quizá sigamos curando tímidos miedos. ¿Y si viviéramos cuentos que nunca se escribirán? ¿Y si inventáramos principios sin final? 

Imagina que no eres tú. Imagina que no soy yo. Que no te hablo desde este rincón lleno de fotos. Imagina que no hay un mundo que conquistar. Que mi mente orbita en tu galaxia. Que tu estrella baila en mi constelación.

Quizá mientan todas las canciones. Quizá nunca más viajes en mis sentidos. Quizá espantemos los temores. Quizá despierte sola en el vacío. 

Ni yo. Ni tú. Nada susurra en tu regazo. Enmudecen los latidos en un recuerdo blanco y negro. Un sargento del tiempo cortó la cuerda. Casualidad amarrada a otro puerto. Noches de pleamar. 

Ni tú. Ni yo. La luna no se rinde. De vez en cuando vuela a otras esperanzas. Volver a empezar. Suspiros la acompañan cada invierno. El silencio se apodera de sus arrugas. Añoranzas del manto de besos que ardían bajo su reflejo. 

Luna de otoño, te reto.



sábado, 16 de septiembre de 2017

Vivencias bebidas

Creo que encontré mi Nirvana en tus ojos. Y sigo bailando al compás de tus latidos. Creo que me mimaste para recomponer mis trozos. Y sigo enamorada del destino. El que nos quiso unir. Aquí sigo, fuerte y feliz.

Creo que lloverá el tiempo hasta que me vuelva a derretir en tus brazos. O quizá jamás vuelvas a endulzar mis labios. Creo que el recuerdo se caerá de sueño. Benditas fotos que rebaten mi locura.

Creo que un pedacito de ti me roza el alma. Cuando sonrío. Cuando revivo. Cuando me nacen tus palabras. Creo que acentúo demasiado la esperanza. Que remuevo lo que no hace falta. Creo que me quedé en tu universo. Siento que nada nos separa.

Creo que me emborracho cada noche con tus fotos. Y despierto con la resaca de la más tierna realidad. Creo que la luna nos reserva algún cuento más. Y te desearé en cada soplo. No hay otra. No hay otro.

Creo que me haré fuerte, llueva o nieve. Que lucharé contra mis temores. Creo que jamás renacerá la oscuridad. Que está en mi mente ganar. Creo que mi corazón quiere jugar. Sin final.

Creo que escribimos interrogantes queriendo arriesgar. Ni la vida lo sabe. Seguimos construyendo átomos en un vaivén que aún huele a verano. Y lo siento por el resto de estaciones, que mi tren ahora duerme aquí. En un sueño de una noche de verano. En un verano de ensueño al que todavía le faltan muchas noches.

miércoles, 13 de septiembre de 2017

Arrête

Stop. Para. Quieto. Solo párate. No te muevas. Respira. Escucha. Observa. Huele. Siente...

El mundo gira a veces demasiado rápido. Tanto que parece que vayamos a mudarnos de galaxia. ¡Pum! Sucede demasiado rápido. Todo. Y no nos damos cuenta. De nada.

Gracias por pararte conmigo.
Disfrutemos el minuto. Vivamos el segundo. Rompamos el tiempo.
¿Y qué es el tiempo? No existe. Has oído bien. El tiempo no existe. Nosotros lo inventamos, condenándonos a un vaivén eterno. Artífices de nuestra propia trampa.

No existe el tiempo. Ni el tuyo, ni el mío. Ahora solo estamos. Ahora solo somos. Tú y yo. Tú, donde quiera que estés. Yo, aquí. Viviendo.

Escucha. Tic. Tac. Tic. Tac. No es el reloj, no. Es tu segundero particular. Sístole y diástole, lo llaman. Es tu compás de amalgama. Roja metáfora de la vida. Mágico, ¿no crees?

Inspira. Plasma en tus pulmones el universo que te rodea. ¿Has visto? Te llena de fuerza. Y ahora cual globo sin nudo. Todo el aire fuera. Adiós tiempo. Stop. Párate a sentir ese cosquilleo. De nariz a pie. De pie a nariz.  De mano a mano. ¿Notas cómo la ropa acaricia torpe y suavemente tu piel?
Camina. ¿Sientes cómo encajas místicamente en tu isla? Espera. Ábrete al mar. El viento juguetón te revuelve. Por fuera y por dentro. Tic. Tac. Tic. Tac. Qué paz. Entonces un tímido sol brota hacia ti. Se acerca. Se deja ver. Un poquito más. Cuánta luz. Qué escalofrío nos ha atrapado.

Sintiendo la vida. Dentro.
Viviendo el sentir. Fuera.

martes, 12 de septiembre de 2017

Para el que vuela


Y dejaré la puerta abierta... para que pasen tus sueños de melocotón. Para que se esfumen los fantasmas de debajo del colchón. Para que entre el aroma a primavera. Para sentir tus huellas mientras llegas. Para que se renueve el oxígeno de las ilusiones. Para que cante la lluvia en la escalera y venga a bailar el sol cuando quiera.

Y dejaré la ventana despierta...para que vuele la lechuza mensajera. Para que la brisa libere aventuras. Para que la sonrisa disfrace a la luna. Para que el arco iris regale regalices de colores. Para que iluminen sonrojados los amores.

Para el que sueña, para el que espera, para el que vuela, para el que llega...

lunes, 11 de septiembre de 2017

Lo que me gustaría decirte...


Me gustaría decirte

Que voy a estar ahí

Que te espero en silencio

Desde el día que partí

Que tus cosquillas

Duermen bajo mi piel

Que quiero ser la que sueñas

Y lo voy a ser.


Me gustaría decirte

Que recuerdo cómo me mirabas

Cómo me dejabas sin palabras

Mis pupilas atravesadas

Recuerdo cada momento

Cada reflejo en ti

Estirándolo para hacerlo eterno

Aunque solo sea en mi cabeza.



Me gustaría decirte

Que me inspiras mil versos

Que todavía me quedan besos

Que llevan puesto tu nombre

Y aquí me encuentro

Pidiendo al cielo 

que mi ángel regrese

Pidiendo al infierno 

Que no se me lleve.



Me gustaría decirte

que quiero ser tu compañera

Creo que jamás lo viste

Que quiero ser la que te quiera

Tu hombro de consuelo

Ya disculparás la altura

Tu cama y tu desvelo

Tu eterna aventura.


Me gustaría decirte

Que apostaría mil razones

Y perdería la mía

Te escribiría mil canciones

Y nada bastaría

Que eres pura luz

Y no soy la única que lo dice

Ni el sol brilla más que tú.



Me gustaría decirte

Que te pienso cada día

Que el sol nace y se pone en tus ojos

Que me duermo entre tus fotos

Memorizando tu sonrisa

Y haré lo que sea

Por ganarme esa suerte

La suerte de tenerte

Aquí, ahora y siempre.



Me gustaría decirte

Que recuerdo cada instante

Y adoro perderme en los detalles

Aquellos que disfrutas 

Al repetir una película

Y es que ignoro qué pasó

Cómo la batalla se esfumó

Y los golpes se derritieron en caricias

Frío y calor.



Me gustaría decirte 

Que soy feliz en tu corriente

Que si conocí lo bueno

Quiero ver también lo malo

Que voy a estar a tu lado

Y cuando la tierra tiemble

Te daré la mano

Y cuando nada quede

Tu brújula y astrolabio.



Me gustaría decirte 

Que no sé lo que piensas

Que no sé lo que sientes

Y quizá no sea tan fuerte

El río se ahogó en el mar

Por mera inercia

Que ya ni imaginas mi mirada

Que mi hechizo ya no te envuelve.


Me gustaría decirte

Tantas cosas que mi razón censura

Mientras a dientes defiende

Que el corazón siempre se cura

Me gustaría abordarte, capitán

Luchar por este viaje

Me gustaría llenarme de coraje

Borrar de tu mente 

la palabra final.

~Te~ Seguiré

Seguiré mirando al cielo. En busca de un hechizo que me lleve a ese lugar. La luna muda nos cobija. Y es el silencio quien me abraza por detrás.

Una estrella me pregunta por ti. En cuestión de suspiros el verano se deshace entre mis labios. El frío derrite el helado. Doble cara del recuerdo.

Seguiré ahogando mis deseos en la rutina. En busca de un final que nunca asoma. Sonrisa y lágrima. Compañeras de mejilla.

Lograré un boleto con tus ojos por destino. Miradas dulces en mi archivo.
Aguardaré el momento hasta abrir el paracaídas. Saltaré más fuerte que el cierzo.

Seguiré soplando pestañas de juguete. Soñando imposibles hasta que el mar me arrope. En busca de nada. En cuenta de todo.

Hoy me calla el miedo. Mañana la prudencia. Solo la locura sabe la certeza. Hoy todo sabe distinto. Vuelo a otro andén. Y es que el yogur sin nueces no es lo mismo.

Seguiré huyendo de mis pasos. Dibujando tu huella en el asfalto. Seguiré convenciendo a mi almohada mojada. Luchando en un corazón a contratiempo. Seguiré yo sola. Hablándote en mis noches. Imaginándote en mi vida. Seguiré yo sola. Enterrando sentimientos desacordes bajo razones absurdas. Sepultada en falsas y felices creencias convincentes.

Seguiré sola.                            Solo seguiré.

https://youtu.be/y62SlqYtKnU

Asustada y decidida

 La que duerme en tirantes en invierno para sentir el abrazo del edredón La que se ve las películas en tres actos porque se duerme La que se...